Los que
habitamos el planeta en esta primera parte del siglo XXI estamos siendo
testigos de un mundo en el que la tecnología da saltos que nos sorprenden
sobremanera.
Apenas hace
unas pocas generaciones, nuestros antepasados podían visualizar con bastante
tino una vida completa muy parecida a la de sus antecesores. Podían de la misma
manera imaginar lo que sería la vida completa de sus hijos sin fallar más que
en mínimos detalles. Esto no es malo en sí mismo. La gente así nacía, así vivía
y así moría.
Mirando
hacia atrás, aunque muchas de las cosas que sucedían entonces nos llena de
sentimientos románticos: nos deja ver que la realidad es que la vida actual
está llena de ventajas, comodidades, libertades y posibilidades a las que hoy
casi todos podemos acceder. Ventajas que, por ejemplo, no podían ni imaginar los
más poderosos de, digamos, hace doscientos años.
La mayoría de
las cosas que definen nuestro estilo de vida, no existían hace apenas 30 años.
La revolución informática
La
computadora es a nuestra época lo que la máquina de vapor fue a la revolución
industrial.
El diseño,
la fabricación, la administración, la investigación, el entretenimiento, la
banca, la salud, lo vital y lo trivial… Es muy difícil encontrar algún ámbito
humano que no haya mejorado enormemente con la intervención de la computadora.
Dicho de otra manera, el mundo actual y nuestro estilo de vida sería
inconcebible sin esta tan basta como versátil herramienta. Aun y con todo lo
que está permeado por la computación y sus aplicaciones, su impacto está lejos
de haber terminado.
Acercándonos
un poco más al concepto de la computadora, y aunque solemos verla, tocarla e
interactuar con ella como un aparato físico al que le damos un lugar, limpiamos
y acomodamos. Tiene un componente que hace la gran diferencia cuando la
manipula un niño que aprende colores y formas, un dependiente de una tienda
capturando las compras de sus clientes, un ingeniero diseñando estructuras y
sus capacidades sin siquiera mover un ladrillo o una varilla, un médico
diagnosticando adentro del cerebro de su paciente con una tomografía o muchos
etcéteras; el software.
Las enormes
capacidades de guardar, procesar y ordenar la información. De automatizar
tareas. De comunicarnos en instantes en prácticamente cualquier punto del
planeta y muchas más, no están siendo completamente aprovechadas.
Una
computadora, un celular, el componente electrónico de un vehículo o un robot
son una gran herramienta.
Lo que logra
que una poderosa computadora se convierta en la herramienta adecuada para
apoyar o hasta sustituir la actividad humana es el software que la compone.
Desde los
inicios de la computación existen las grandes empresas que han realizado los
programas computacionales y aplicaciones con las que trabajamos, nos
entretenemos y nos comunicamos todos los días. Y las seguirá habiendo. Pero la
herramienta adecuada está lejos de llegar a todas las personas.
El ingeniero
en desarrollo de software es la persona necesaria para traducir las necesidades
de la actividad humana al lenguaje computacional para potencializar así las
capacidades y los logros de quienes lo utilicen.
El software
a su vez no es un elemento estático y terminado. Como el ser humano; se mejora,
evoluciona y se adapta. El ingeniero en desarrollo de software es, válganme la
redundancia el desarrollador del dicho software; el creador.
En la
industria, en el comercio, en el entretenimiento y hasta en el confort de estar
en nuestros lugares favoritos necesitan del desarrollador de software. Los
individuos, las regiones, y los países también.
La UnADM
responde al reto de formar profesionales desarrolladores de software de manera
inclusiva y flexible del más alto nivel, capaces de competir a nivel
internacional.
Ser un
egresado de la ingeniería en desarrollo de software de la UnADM significa ser
un profesional capaz de analizar, diseñar y mejorar estratégicamente proyectos
de software mediante la aplicación de procesos, herramientas y estándares de
calidad; además de promover la competitividad de la industria de software con
actitudes éticas, de responsabilidad
social y de colaboración en un contexto globalizado y en un ambiente interdisciplinario
“El egresado de
Ingeniería en Desarrollo de Software es un profesionista con amplia visión para
desarrollar soluciones de software aplicando los procesos, modelos, estándares
y herramientas de calidad de la industria del software; calificado para
planear, diseñar, evaluar, controlar, instalar, integrar, construir, operar,
administrar y mantener soluciones innovadoras en aplicaciones de la Tecnología
de Información y de Software en sus diversos entornos y dispositivos
electrónicos, logrando el máximo aprovechamiento de los recursos en las
diferentes organizaciones públicas o privadas.”
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